


Diario íntimo se regala
Autor: admin
Cuando éramos chicas, nuestros diarios íntimos llevaban un candado. Se podía abrir con la punta de un cuchillo, y además todos los diarios íntimos tenían la misma llave, así que los secretos estaban a salvo en la medida que ninguna cabecita pensante de hermano menor, amiga jodida o madre metida intentando descubrir “algo raro”, tuviera alguna inquietud sobre nuestras actividades y pensamientos.
leer comentarios (1)Juventud Divinísimo Tesoro
Autor: admin
Nos convertimos en gente grande cuando nuestra incomodidad se pone de manifiesto cada vez que nos encontramos en un entorno de personas considerablemente más jóvenes que nosotros.
Los de 30 / 40 años, decimos que somos jóvenes, lo cual no es mentira, porque no somos viejos, pero “jóvenes – jóvenes”; son los que transitan la juventud verdadera. Aquellas edades en las que uno podía ir a una fiesta de casamiento, por ejemplo, bailar toda la noche, beber y comer sin demasiado límite, volver a las siete de la mañana, y reponerse en uno o -como máximo- dos días. Cuando hace falta una semana para poder reponerse de un casamiento en el que uno bailó seis temas a media máquina, tomó un par de copas y en un momento de la noche dejó de comer porque tenía acidez, es cuando la juventud se tornó en eso: juventud a secas.

