Subscribirse a Ninguna Santa


Publicidad






En crisis… ¿yo?


Cuantas veces nos pasa, en esos días en los que estamos con más cosas de lo habitual, esos días en los que llegada una hora determinada, nuestra coordinación comienza a fallar. Estamos yendo apuradas a hacer algo y en la mitad del trayecto… nos damos cuenta de que no recordamos qué estabamos por hacer. Nos quedamos paradas, tiesas, pensando y esperando que nos aparezca "la orden" en la mente como por arte de magia.

Esa misma situación errática se produce una y otra vez, con mayor o menor frecuencia.

Si cambiamos la escala, es decir, si lo dimensionamos de otra forma en nuestra vida, esta sensación de estar totalmente desorientadas, ocurre también en nuestras recurrentes "crisis existenciales".

Las pasamos en la adolescencia temprana, a los veinte, a los veintipico, a los treinta y seguimos… hasta es probable que todos los años en algún momento nos invada este aplastamiento demoledor del replanteo general y amplio.  Tratamos de no mostrarlo mucho, no queremos aparentar ser "menos fuertes" por esto. Pero la inquietud aparece de todos modos.

¿Qué hice hasta ahora? ¿Estoy tomando el camino indicado? ¿Elegí el hombre indicado? ¿Hice bien en estudiar esto? ¿Quiero trabajar toda la vida en esto que trabajo hoy? ¿Qué será de mi vida en unos años?. Todas estas preguntas son tan solo una muestra gratis de las miles que llevamos en la mochila de nuestro pensamiento femenino; complejo si los hay.

Lo positivo es que (como sabemos) siempre que se produce una crisis, hay una oportunidad de crecimiento. Por momentos preferiríamos no crecer más, permanecer tan ingenuas y etéreas como nos soñamos de niñas. Viviendo en una nube blanca, y esperando al príncipe que vendría en su caballo galopando en cámara lenta, mientras nosotras, con nuestro cabello rubio apenas rizado en las puntas, recibimos la caricia del viento que desordena nuestras ropas blancas de bambula inmaculada, al mismo tiempo que rozamos nuestros hermosos y tersos pies corriendo por la orilla del mar cristalino.

Quisiéramos… pero ya aprendimos (en alguna de nuestras crisis anteriores) que eso no es posible.

Podríamos ser un poco  más como los hombres y pasar la vida sin enroscarnos tanto… pero esto es así amigas, nos tocó el cerebro que piensa y el corazón que siente… nada más y nada menos que como una mujer.

Esta oportunidad de seguir creciendo nos puede permitir ser más conscientes a la hora de tomar decisiones, y elegir hacia donde ir. Porque es eso lo que queremos saber: hacia donde ir. Ya que siempre "estamos yendo" a algún lado, no nos quedamos quietas, la casa, el trabajo, el colegio de los hijos, el gimnasio, la peluquería, los negocios, la depiladora, el super, todos ellos "nos ven pasar" mientras nosotras estamos en camino hacia algún otro lugar.

Buscamos ser felices, pero a menudo sentimos que nos falta algo, aunque estemos eligiendo todo lo que hacemos y haciendo todas las cosas que nos gustan y tenemos ganas.

Nuestro cuerpo va de acá para allá… ¿pero nuestra alma?. ¿Es el "hacia donde va" el cuerpo lo que nos preocupa… o es el "hacia donde va" nuestra alma?. Ahí me parece que está el centro de nuestras inquietudes.

Mi esencia, mi alma, ¿hacia donde va?. ¿Dónde está mi verdadera felicidad, lo trascendental en mi vida?

Probablemente esta búsqueda de la felicidad siga a lo largo de nuestra vida, con altos y bajos. Pero qué suerte y qué enorme beneficio es ser mujer, y tener la inmensa capacidad de reflexionarlo y compartirlo. Eso también nos hace mujeres… este sentir tanto, pensar tanto y atrevernos a "arrojarnos al vacío" en nuestra vida más de una vez, para alcanzar algo.

Ojalá que "en la próxima crisis"… logremos descubrir cual es "la meta de largo plazo". El centro de nuestra existencia. El motivo grande de nuestra vida. En la próxima. Ojalá.

Compartir:
  • Facebook
  • Twitter
  • Digg
  • del.icio.us
  • LinkedIn
  • Wikio
  • MisterWong
  • Reddit
  • Finclu
  • StumbleUpon


Una Respuesta a “En crisis… ¿yo?”

  1. Andrea Dijo:

    HOLA, ME PARECIO MUY CIERTO, SIEMPRE ESTAMOS DE AQUI PARA ALLA. CREO QUE TODOS BUSCAMOS LA FELICIDAD, PERO SOMOS LAS MUJERES QUE QUERIENDO O SIN QUERER LO RAZONAMOS O COMPARTIMOS MAS QUE LOS HOMBRES NUESTROS PENSAMIENTOS. ¿SERA PORQUE SOMOS MAS CAPACES????

Deje su comentario