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Crónica de un día cualquiera


Esta es la crónica de un día cualquiera… o de dos días… en realidad no sé bien donde empieza uno, porque nunca sé donde ha terminado el anterior…

Papá de viaje. El hermanito tiene 2 meses, (le decimos Chino, por orden de su hermana mayor). Hace una semana nació un primito nuevo, y el domingo un amiguito íntimo, más las mellizas de la doctora amiga de Mica.

Celos a 353.500 r.p.m. (Revoluciones por minuto, como la aguja esa del tablero del auto que da vueltas y no sabes para qué cuernos…)

3 a.m. Preparé mamadera para Bachi. (Bachi: autodenominación de Micaela.)

3:30 a.m. Le di la teta derecha al Chinito. Tomé agua del pico.

3.50 a.m. Charla de madre a hija. Mi vida, es hora de descansar.

4.00 a.m. Explicación: Papá no está saltando… ¡Está en la Provincia de Salta! Y no podemos ir porque es muy lejos.

4.15 a.m. Grito de madre a hija: ¡Dormite de una vez!

4.20 a.m. Oriné.

4.30 a.m. Otra vez la teta derecha, la izquierda parece que tiene feo gusto hoy. Agua del pico.

4.45 a.m. Seguimos en la derecha.

5.00 a.m. Miramos TN. Che, qué kilombo lo de Francia. El Chino mira y no contesta.

5.15 a.m. Chino cambiá de teta que la derecha ya parece una pasa de uva.

6.30 a.m. Miro el reloj… ¡Buenísimo! ¡Dormí una hora entera!

6.32 a.m. Oriné.

7.00 a.m. Otra mamadera para la gorda.

7.15 a.m. La puta madre, gordita. ¡Me pillaste la cama! No importa, mi amor, no importa. Te cambio el pañal, el pijama, pongo una toalla y vení upa.

7.50 a.m. Tengo una tortícolis con esta piba encima que me estoy muriendo.

8.00 a.m. Ponete al costadito que el Chino tiene hambre de nuevo.

8.15 a.m. ¡No, Chino! ¡Agarrá la izquierda!, ¿Querés?!

8.30 a.m. ¿Otra mamadera, hija? No, mi amor. ¡No!

8.31 a.m. Tomá tu mamaderita, tesoro.

8.45 a.m. Chino, no jodamos, tomá de la izquierda, ¡POR FAVOR!

9.00 a.m. A colgar el lavado que dejé anoche.

9.03 a.m. La reputa madre, quién tocó la perilla que el lavado no se hizo.

9.06 a.m. Se me hirvió el café, no importa, está rico. Lo tomo mientras plancho porque está muy caliente.

9.45 a.m. Me tiro un ratito que los chicos duermen.

9.47 a.m. Mica no dormía un carajo, quiso tomar del pico como yo y me volcó la botella de agua en la cama.

10.00 a.m. Suena el teléfono. Pregunta una señora si tenemos emergencias médicas…¿Tendremos? No sé, igual le dije que ya tenemos, muchas gracias.

10.05 a.m. Mamá… ¿Y papi? Papi se fue a la mierda, hija, no preguntes de nuevo porque no sé cuando vuelve, amorcito. Tema terminado. ¡CORTALA!

10.30 a.m. Llama papito. ¿Los desperté? ¡Noooooooo! Ni en pedo, querido, estoy tomando sol mientras los niños juegan felices y tranquilos. (Ah, y el Chino sigue en la teta derecha.)

Ni hablar de lo que fue el almuerzo, el baño del Chinito, la cambiada y la ida y la vuelta del jardín de la niña. Vine a ver los mails mientras pago el teléfono por internet, que dicho sea de paso, se me encimó el par y estoy pagando sobrefacturación desde hace un par de bimestres.

Y ahora me voy porque no tengo la cena lista todavía y Mica llora diciendo que tiene sueño… qué LINDA. ¿Por qué no dormirá de noche?

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Una Respuesta a “Crónica de un día cualquiera”

  1. stella Dijo:

    Solo vos… la mujer que escribe… puede contar una trajedia con tanto humos. Lo mas gracioso es que conociendote un poco nada mas me imagine toda la esena y hasta pena me dio pero con una sonrisa por supuesto. Para darte animo una apreciación personal: entre derecha e izquierda no noto diferencias… quedaron bien a pesar de todo!!!!!
    Ahora me voy a laburar y entre tanto y tanto a pensar piedad y estudio…. TE QUIEROOOOOOOOO!!!!!

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